ENTREVISTA
Wineruda.
Guipúzcoa
Usted dijo una vez "como yo no escribe nadie" (la estoy sacando de contexto,
es verdad); sin embargo, cuando leo a
Danilo Kis o a Milorad Pavic no puedo
dejar de pensar que usted pudo escribir sus novelas o ellos las suyas.
¿Me he confundido mucho?
Enrique Vila-Matas:
Dije
exactamente: "Nadie escribe como yo. Se lo digo sin la menor vanidad".
Eso dije. Y creo que lo que dije es irrefutable. Por otra parte,
nadie ha escrito como escribió Danilo Kis, al que leo y releo
mucho últimamente. Es un antecedente para mí muy claro de
Sebald. Fue uno de los escritores más importantes del siglo pasado,
aunque en España no puede decirse que le hayan hecho excesivo caso,
prefieren a Umbral y a la rosa del rosal. Yo converso a veces sobre Kis
con otro escritor serbio,
Igor Marojevic, que vive a caballo entre Belgrado
y Barcelona y que está traduciendo al serbio mi libro
"Suicidios
ejemplares". En fin, contesto finalmente a su pregunta: Kis y
yo somos enormemente diferentes y no coincidimos en casi nada. Pero que
un escritor no se parezca a mí no me ha impedido nunca admirarlo.
En cuanto a
Pavic, no lo he leído, ni siquiera sé si
está traducido al español, sólo lo conozco de nombre.
A veces pienso que es un futbolista.
Sus novelas,
cuando las acabo, siempre me parece que son, ante todo, como cargas de
profundidad, pero rellenas de ironía. Hasta sus estructuras parecen irónicas.
En sus entrevistas transpira ironía. ¿Es una pose, un medio
o simplemente su forma de ser?
Enrique Vila-Matas:
Empiezo las
novelas con un proyecto siempre muy serio, como la que estoy escribiendo
ahora, que, además, es un proyecto muy poético. Y, sin embargo,
ayer, al alcanzar ya las 50 primera páginas de este nuevo libro,
se ha infiltrado ya en él la ironía, he descubierto
un aspecto humorístico del narrador que yo no tenía previsto.
Eso me obliga a volver a empezar la redacción del libro, teniendo
en cuenta este tono irónico que tiene el narrador y que no sabía
que tenía. Y ahora, cuando acabe de contestar a sus preguntas, me
voy a dedicar precisamente a reiniciar el proyecto de novela en el que
estoy metido y en el que de pronto se ha metido la ironía.
Algo personal: ¿no está harto de que le pregunten sobre margaritas
con fianza y apartamentos en París?
Enrique Vila-Matas:
Es que hace
ya diez años, en entrevistas para la radio, ya me preguntaban por
lo del apartamento de Duras y parecía que fuera yo el que
divulgara una historia que, en su aspecto de alquiler de apartamento, no
dejaba de ser vulgar y que parecía que yo consideraba –como un palurdo
o provinciano- algo muy interesante. Finalmente he optado por narrar lo
que pasó en París y no malgastar tanto la historia en entrevistas
de radio. Pero harto también lo estoy de los bartlebys, de los Montanos
y de los suicidas ejemplares. Cada vez que inicio un nuevo libro, me veo
obligado a encerrar en un cuarto oscuro a mis entrañables criaturas
y a intentar hacer tabla rasa y comenzar de nuevo.
Los personajes de sus ficciones son muchas veces reales, usted parece a
veces crear una ficción de su persona, por ejemplo quiso escribir
por ser como Malraux,
por Gombrowicz, por Jeanne Moreau (para "casarse"
con ella), por Mastroianni, por Fitzgerald... Ficción y realidad
siempre se mezclan con Usted. Su autobiografía, como la de Márquez,
puede ser inmensa.
Enrique Vila-Matas:
Hay muchas
versiones de por qué me hice escritor porque no existe una sola
escena original en la que yo pueda situar el momento en que decidí
escribir. Entonces, para no aburrirme, cuando afronto el tema de los orígenes
de mi vocación literaria, voy encontrando variadas historias relacionadas
con ese supuesto único primer momento en el cual decidí que
escribiría. Hoy es Mastroianni y mañana es
Hemingway, y mañana
puede ser
Malraux. Y es que, ¿usted se acuerda, por ejemplo, de
por qué decidió hacer su primer viaje al extranjero? ¿Podría
dar una sola explicación, en lugar de múltiples explicaciones,
de por qué dio ese paso, suponiendo, claro está, que haya
decidido alguna vez viajar al extranjero?
Siempre habla de sus libros como "huidas" personales. Por sus formas poco
tradicionales, por sus temas, por su carácter trasgresor ¿podría
decirse que escribe para Usted? otra cosa es que a los demás les
guste (y si lo hace mejor que mejor) ¿La literatura actual no peca
exactamente de lo contrario?
Enrique Vila-Matas:
Mi primer lector
soy yo. Tiene que apasionarme a mí lo que escribo para que escriba.
Pero no me dirijo a mí mismo cuando escribo, sino a un lector inteligente,
que no sea yo. Al otro, a ese al que algunos llaman "el lector".
Usted ha hablado de "mafia" en la forma de elaborar o condicionar los cánones
literarios españoles. ¿Por qué? ¿Se siente
"vengado" por los premios internacionales que recibe (Médicis por
ejemplo)? ¿Podría llegar algún día en que le
puedan acusar a Usted de pertenecer a una de esas "mafias"?
Enrique Vila-Matas:
El Médicis
que me otorgaron (superando a
De Lillo,
Ian Mc Ewan,
Eugénides,
Joyce Carol Oates y otros) pone en ridículo, por ejemplo,
a los señores que vienen dando el premio Nacional de Literatura
en España. Todo esto se acabará el día en que los
periódicos publiquen las fotos de esos delincuentes culturales que
se reúnen para premiar a cualquier hijo de Álvarez Cascos
que haya escrito ese año una novela en España.
Literariamente no se siente "hijo" de nadie, pero parece un lector "compulsivo"
¿Son compatibles las dos cosas?
Enrique Vila-Matas:
Ni hijo ni
padre. Ahora en España, en la generación de los años
90, hay un escritor que por suerte no es mi hijo y que por eso me fascina
–no ocurriría lo mismo si fuera mi hijo- y que se llama
Ray Loriga. Lea "El hombre que inventó Manhattan".

Santi37.
Madrid
¿Cómo fue la publicación de tu primera novela?
Enrique Vila-Matas:
La escribí
en la trastienda de un colmado militar en África y no fue "La
asesina ilustrada" como se dice en "París no se acaba nunca".
Reconozco que soy un poco vago, y no me he puesto a buscar, pero... ¿cuelas
escritores ficticios entre la barahúnda de escritores reales que
pululan por tus novelas?
Enrique Vila-Matas:
Sí, pero sin exagerar.
Convence a los reticentes de que hay que leer el "Tristram
Shandy" de Laurence Sterne.
Enrique Vila-Matas:
Es mi libro
favorito junto al
Jacob von Gunten de
Robert Walser.
Lea, por favor, en marzo próximo mi artículo sobre Sterne
en la revista Letras Libres, ahí explico con bastante detalle
el por qué de esa pasión.
Los premios ¿te agradan, te estorban, te halagan, te interesan?
¿Te han propuesto el Planeta ya?
Enrique Vila-Matas:
Los premios
siempre agradan, sería muy falso decir que estorban. Pero sí
es cierto que no están relacionados con la escritura, que es lo
que me gusta.
Qué escritores contemporáneos te interesan?
Enrique Vila-Matas:
Sebald,
Magris, Pitol,
Coetzee, Violet Desvarié, por ejemplo.
¿Entonces no opinas que
Sebald y Coetzee
son una plasta de escritores? Yo
sí, y me regañan mis amistades, me llaman insensible.
Enrique Vila-Matas:
Tiene razón
tus amigos.
¿Escribes directamente en castellano? No es una pregunta capciosa,
es simple curiosidad. En caso afirmativo, ¿te traducen al catalán,
te autotraduces, o simplemente pasan de traducirte?
Enrique Vila-Matas:
Cuando hablo
en catalán, digo siempre la verdad, porque es mi lengua materna
y mi madre me enseñó a no mentir nunca. Cuando quiero adentrarme
en el terreno de la ficción, el castellano es mi lengua ideal.
M. C. Mendoza.
Asturias
¿Cree en la muerte de la novela?
Enrique Vila-Matas:
Para nada.
En la novela cabe todo y tardará mucho en morir.
¿Qué objeto o fin cree que puede tener la Literatura en un
mundo como el actual?
Enrique Vila-Matas:
La literatura
utiliza nada más y nada menos –y de ahí que tenga para mí
tanto interés y debería tenerlo también para usted-
un lenguaje diferente a la tiranía cotidiana de los lenguajes de
la política, el trabajo y la familia.
A la hora de escribir, ¿le preocupa más la reacción
de la crítica o del público?
Enrique Vila-Matas:
Del público.
Pero hay críticos excelentes, que tengo en gran consideración.
¿Qué autor le ha influido más en su obra?
Enrique Vila-Matas:
Mi padre, que
nunca ha escrito.
¿Qué valor le da a la "historia", trama o argumento en su
obra; la supedita al estilo?
Enrique Vila-Matas:
La trama es
un pretexto para la reflexión.
¿No cree que hacer novelas demasiado intelectuales o esteticistas
le puede apartar del gran público?
Enrique Vila-Matas:
Procuro congeniar
ambas cosas, no extralimitarme en lo ensayístico o reflexivo, pero
tampoco quiero presentarme como si fuera un modesto paleto español
que abomina de lo intelectual.
¿Sería capaz de escribir un best seller del estilo de "El
último catón" o "Los pilares de la Tierra"?
Enrique Vila-Matas:
Estoy incapacitado
para una cosa así.
¿Cómo
ve el panorama literario español, podría señalar alguna
"promesa" entre los jóvenes autores?
Enrique Vila-Matas:
Un grandísimo
escritor es Ray Loriga.
¿Ha
leído alguna vez un libro en formato electrónico? ¿Cree
que las nuevas tecnologías pueden aportar algo a la Literatura?
Enrique Vila-Matas:
Todo es bienvenido.
Yo abominaba del ordenador y ahora estoy encantado con él. Lo que
no hago es leer novelas en formato electrónico.

Joseph
B. Macgregor. Cádiz
El protagonista de "París no se acaba nunca" pide consejo
a su casera, Marguerite Duras, para realizar su primera novela, y ésta
le da una lista de condiciones necesarias para escribir una narración.
Finalmente, la conclusión final parece ser que no existen fórmulas
exactas para narrar o que no valen para demasiado los consejos de los demás.
¿O sí?
Enrique Vila-Matas:
Debe uno mismo
buscar su poética y establecer sus propias reglas del juego.
En esta novela el autor se obsesiona con la idea de crear su primera novela;
parece alguien que tiene la literatura "inyectada en vena". En "Bartebly
y compañía" habla de la necesidad de escribir, aun cuando
no se tenga nada que escribir o sobre la imposibilidad de hacerlo; En "El Mal de Montano" llega más lejos todavía: habla de seres
enfermos de literatura... Una vez contagiado, ¿es posible curarse
de esa necesidad de escribir, de esa enfermedad literaria que termina invadiendo
nuestras vidas?
Enrique Vila-Matas:
Es una enfermedad magnífica.
El Vila-Matas de "El Mal de Montano" diagnostica la muerte de la
literatura a manos de la vulgaridad y los falsos escritores. ¿Está
todo ya inventado o aún es posible encontrar nuevos caminos, nuevas
formas de narrar o de contar historias?
Enrique Vila-Matas:
“Queda algo
todavía por decir”, decía Beckett, que decía poco,
pero aún decía.
También se apunta la teoría sobre los escritores que dictan
a otros autores posteriores frases o ideas para sus obras, llegando incluso
a hablar de Borges como "escritor parásito" ¿Es imposible
en la actualidad escribir sin las influencias de los autores que hemos
leído o más nos han impresionado?
Enrique Vila-Matas:
Es importante
haber leído de todo un poco para así saber dónde
está lo bueno. Quien ha leído a Kafka, difícilmente
puede leer a
Baltasar Porcel.
Sin embargo, comparte con
Borges su afición por las clasificaciones:
en su caso, por escritores que se niegan a escribir o por los Diarios Personales...
Enrique Vila-Matas:
Me fascinan
los del No. Me encantan los poetas malditos, por mucho que haya renegado
de ellos el narrador de
Paris no se acaba nunca.
El cine también está muy presente en sus obras...
Enrique Vila-Matas:
Nunca voy al cine.
¿Piensa como S. Maugham que lo primero que tiene que ser una novela
es entretenida?
Enrique Vila-Matas:
No.
¿Tiene las novelas totalmente estructuradas antes de empezar a escribir
o se deja llevar?
Enrique Vila-Matas:
En absoluto.
Soy como un explorador que avanza en el vacío.
De qué modo de la falsa de inspiración se pueden crear narraciones
interesantes?
Enrique Vila-Matas:
No sabría decirle...
Leer "Bartleby y compañía" me llevó a otros
libros, otros autores: Melville,
Rulfo... En "París
no acaba nunca", quise leer a
Hemingway, Duras;
me gustaría ver
"Indian Song"... ¿Hace esto conscientemente? Es decir ¿sabe
que sus novelas pueden llevar al lector a conocer "La carta de Lord Chandos",
por citar un ejemplo?
Enrique Vila-Matas:
Me han avisado
que eso ocurre y es una gran satisfacción para mí. Pero eso
demuestra la falta de información cultural que dan los medios, ¿no
le parece?
Gracias
a todos. Anika © www.ciberanika.com

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Ficha
de Bartleby y compañía
Ficha
de Historia abreviada de la literatura portátil
Ficha
de El mal de Montano
Ficha
de París no se acaba nunca